lunes, 23 de junio de 2008

Caída

Simplemente me estoy desmembrando... Me han roto el corazón, me han quebrado el alma, me han arrancado la ilusión. No saben cuántos fueron los años que me costaron sacarme el feminismo, pero ahora... Solo por eso... solo por no ser como el modelo de belleza... No entiendo, estoy tan confundida, tan triste. Quisiera gritar, pero en su cara, golpearlo y luego besarlo, después arrepentirme y dejarlo. No puedo parar de escuchar sus canciones, de pensar en él, quisiera sacármelo de la cabeza, o por lo menos sacarme esas palabras, ¡qué diálogo! Me dijo cuchillos tan afilados que han de cortarme la cabeza, no quiero estar nunca más a su frente, quiero arrancarle el corazón y reventarlo con un martillo para que sepa lo que se siente. Me han roto el corazón... Es algo tan terrible... algo tan macabro. Me encataría nunca haberlo conocido, ¡hay tantos peces en el mar y él que yo quiero es un maldito! Hay hombres que aman por el interior, pero son tan pocos... ¿por qué la mayoría ve el físico?, los pechos ¡dígamoslo de una vez! ¡No adornemos las palabras! Quisiera besarlo para arrancarle la boca, pues este amor se ha mezclado con una rabia incesante y unas terribles ganas de dejar de existir. No quiero verlo más, mentira, quiero ver su careta, aquella con la que me conquistó, pero a él, a su verdadero yo, jamás... Que no me busque nunca más en su vida, por favor. Que este amor que sigue flameando se acabe de una vez pues está quemándome viva.

viernes, 20 de junio de 2008

Edificio arriba

Mientras se paseaba por el centro, observó la grandeza de los cuantiosos edificios que ahí se encontraban. ¡Cuánta suciedad y desesperación se derramaban por las ventanas! Contempló por más de tres minutos el rostro cansado de un vendedor. Pobre hombre, sus ojos se veían perdidos entre una rutina que le ralentaba el corazón, cada vez más. Después, observó a una señora pasada de peso que aglutinaba prendas con descuento entre sus brazos, decidida con ojos hipnotizados a comprarlas... pobre mujer, su ansiedad de elegir emanaba la triste realidad de su vida: un círculo consumista. Sin embargo, no hay cosa más única que mirar la expresión de los transeúntes, esa inmovilidad de ojos que carecen de expresión, obligándose a ensimismarse entre sus propias dolencias. Es que ya nadie puede andar con la vista en alto en esta sociedad que te atrapa como un pez gracias a la pesca de arrastre. Supiera uno que dicen esos ojos, quisiera en ese momento mirar más allá y encontrar esa llamita a punto de apagarse... Sus pupilas recorrían cada par que por ahí hallase interesantes, una curiosidad suprema la embargaba, sin embargo, decidió retirarse ya que una terrible oscuridad comenzó a emanar de cada caminante. Se paró de su asiento y se dio cuenta que la penumbra se propagaba cada vez con más rapidez, corrió con desesperación, tomó rápidamente un bus hacia su hogar, saltó de él al darse cuenta que parecía un hoyo negro, se escondió tras un grifo, pero éste también había adoptado un tono grisáceo... Intentó huír, le rogó al cielo por su subsistencia mental, sin embargo, las garras de esa lóbrega oscuridad la atraparon dejándola inmóvil. Aquella mirada perdida que contempló en cada uno de los transeúntes, empleados y compradores, se había instalado en sus ojos, obligándola a lucir un tono gris inexpresivo. Ya ahogada en un pantano, no supo más que de la sociedad y sus normas, la rutina había confiscado su diferencia.

jueves, 19 de junio de 2008

Muerte rutinaria

Aburrida del aburrimiento
  • Desterrada de la diversión
  • Ahogada entre pensamientos vacíos
  • Sofocada de la rutina
  • Destinada a sobrevivir
  • Amargada por la sociedad
  • Descuidada de las buenas costumbres
  • Cansada de esta vida
  • Obligada a ser infeliz
  • Atestada de problemas
  • Forzada a sonreír
  • Aterrada del presente
  • Dormida entre mis sueños
  • Aplastada por el sistema
  • Incomprendida
  • Asfixiada del estrés
  • Obsesionada con la lejana perfección
Estoy en coma, sin aire, sin luz, solo con un sueño que no termina, sellado por la triste rutina.

lunes, 16 de junio de 2008

Puedo.

Algunas veces la megalomanía sacude todo mi cuerpo, provocándome placenteros delirios de grandeza, sin embargo, hay veces que me siento como una pequeña partícula de polvo, sin ninguna importancia ni función. Quisiera hacer tantas cosas... pero mis pensamientos negativos no me dejan... Por ello escribiré a continuación, la lista de las cosas que deseo que ocurran y que a diario pensaré. Son cosas que anhelo con todo mi corazón, si alguna olvido, la agregaré más tarde. *Con todo mi ser deseo lograr sacar una canción solo pensando en la escala. *Anhelo que me vaya mejor en teoría. *Deseo subir mi promedio de notas a 65 *Quiero bajar cinco kilos (cuestión de salud) Cuando todas estas cosas ocurran me acercaré a MI modelo de belleza mental.

Ajena al tiempo

Siento que se me pasa el tiempo tan rápido. Pareciera que los minutos son cada vez más cortos, sin embargo, no logro llegar al día que deseo. Observo como el paisaje evoluciona rápido, y yo me quedo en la misma posición. Soy como la observadora del entonrno, aquella que ve pasar su vida sin poder subirse a ella. Quisiera que esto dejara de pasar, cada vez se muestran más consencuencias. Bastantes extrañezas me embargan y la duda me está matando. Tengo miedo al futuro y a lo que puede pasar por mi mente. Mi mente es la peor de mis condenas pero el mejor de mis deseos. ¿A caso será locura esto que estoy sintiendo? No creo en la locura ni en la manía, si fuera por actitudes descarriladas, todos estaríamos locos. Algunas veces me embarga el sentimiento de que todos están locos y solo yo, más otro grupo de gente que se siente igual, logramos ver la realidad. Muchos gozan de una tela que tapa sus ojos y oídos, no logran escuchar más allá, conocer fuera de si mismos, sin embargo, algunas veces esa ruptura telar puede producirte terribles consecuencias. Locura... ¿Qué significa? ¿Realmente existe?

jueves, 12 de junio de 2008

1º libro de Junio: "Como agua para chocolate"

Laura Esquivel, es la creadora de esta hermosa novela basada en la fortaleza del amor contra cualquier obstáculo, mezclando lo culinario con lo sentimental. "Como agua para chocolate" Trata de una chica, la menor de las hermanas, llamada Tita, la cual está destinada a cuidar a su madre el resto de su vida, por lo que no puede contraer matrimonio, tal como dice la tradición. Sin embargo, Tita se enamora de Pedro, quien sintiendo lo mismo por ella, se casa con la hermana de la mujer, Rosaura, para poder estar cerca del amor de su vida. La novela transcurre con la eterna lucha por una relación clandestina a los ojos de la familia y la sociedad, produciendo un sufrimiento constante en los corazones de ambos. MI Opinión: La continua aparición de recetas gastronómicas me produjo una curiosidad constante. Era desesperante no saber qué significaban, por lo que con todo apuro, descurbrí después de varias reflexiones la importancia de estos textos. Como agua para chocolate es un libro lleno de sentimiento, donde el sufrimiento y la inmensa cantidad de piedras en el camino de ambos amantes, tienen un lugar importantísimo en su sazón, respondiendo a la gran interrogante acerca si es o no más fuerte el amor. Me sorprendió la heterogénea mezcla de sentimientos, prejuicios y recetas, todo tan increíblemente fusionado... Con esta novela, terminé con mi prejuicio acerca de los relatos "fresas", dando paso a un nuevo género en mi vida literaria. Mil aplausos a "Como agua para chocolate", aún me falta ver la película, sin embargo, no creo que sea mejor que el texto.

miércoles, 11 de junio de 2008

Gritos ahogados.

En este momento quisiera salir a la calle y gritarle a cada auto que pasara, a cada transeunte. Reprochar al viento por ser tan frío y poco acogedor. Visitar la iglesia y gritar ahogadamente en cada confesionario, sin decir una palabra. Ir al negocio de la esquina y comprar cincuenta dulces pequeños para lanzarlos por todo el local. Me encantaría saber lo que es lanzarle un paquete de pan de molde a una cajera antes de pagarlo... Desearía hacer tantas cosas, solo para poder expresar este dolor, esta espera que me está matando, esta incesante pregunta acerca del futuro... Anhelaría haber desaparecido el día que comencé a hablar contigo sino fuera por esa sonrisa tierna que me acelera el corazón... Lucho contra este corazón para que no piense más en tí, sin embargo, la madita llave ya esta en tus manos. ¡Mataría por cortar esta espera y rehacer mi existencia, la cual se derrumba por esta barrera que me entierra cada vez más profundo! El entorno es un cuchillo que me asesina en medio del campo... cómo quisiera ser ajena a este mundo. Pero no, soy parte de esta sociedad y me fijo en células de este mismo cuerpo inerte. Bendito el día en que te conocí, maldito el día en que mi corazón te escuchó.

viernes, 6 de junio de 2008

Esperanza

Escuché las hermosas palabras que salían de su boca y se me inundó el corazón, después de tanta oscuridad, la luz comenzaba a asomarse. Estoy tan feliz, tan esperanzada, tan llena de amor. Siento que mi corazón explota, que se me derrumban los miedos y que la imaginación se derrama por mis poros. Quisiera que ya fuera el momento, que esa adrenalina corriera por mis venas ahora ya. Me arriesgo a un sufrimiento descomunal, sin embargo, la ilusión de un futuro mejor es más fuerte, me hace avanzar a pasos agigantados, sin miedo ni complejos. Solo quiero decir, que si me va mal, lloraré un montón, pero me habré atrevido y lo habré intentado. Es mejor arriesgarse y caer, que quedarse en la más triste de las penumbras: la ignorancia.

Anhelo

Anhelo