miércoles, 20 de agosto de 2008

Vida mía, déjame acompañarte.

En el sol danzante del veraniego Enero,

mi madre vio mis ojos,

aunque por cosas del destino,

como un mimo sin pintura

no se supo de mi voz hasta los tres.

A los cuatro la muerte me arrebató al héroe,

tonto, mi abuelo, que fue a buscarlo…

Pubertad odiosa, años terribles,

refugio social desesperado

fui otra copia de los clones.

Hasta que una negra tocó mi puerta

y el mal global desapareció.

Una marcha turca cruzó mis dedos

y entre blancas y negras, se formó mi sonrisa.

La soledad tomó sus maletas, y dio paso a la alegría.

Los amigos se acercaron

¡La tristeza enfurecía!

Una máscara me invitó a un baile

y descubrí que pies no tengo.

Pero que la mentira me considera

y que el teatro es un diente en mi sonrisa.

Conocí a un amor y me encantó,

el tiempo juntos fue una palabra, una canción,

un verso enamorado y una extensa ilusión

Decidí que con el piano me iba a casar.

Así que al conservatorio me fui a probar.

El rechazó sentí, ¡cruel cáncer de roto cristal!

Muerta de ilusiones fui a parar a la modernidad

Oh, viva la música popular…

Cariño mío, cariño tuyo,

el amor terminó y dio paso a la amistad,

Buen amigo conseguido tras tanto sufrimiento

No muerto así, cantidad de enamoramiento

Creencia nueva en otro pensamiento,

palabras de más edad me hicieron ver el cielo,

me abrazó y luego me lanzó

al río más profundo de mis lamentos.

Escapé a Europa por un par de semanas,

nuevas amigas y más confianza.

Llegué a Chile y me retiré del piano

la traba de la edad, el oído sordo,

no vieron el canto del anhelo ingrato

Entre mis esperanzas de llenar un corazón vacío,

sueño de amor, verdad de miedo

Llega un artista de profundos sentimientos

Ladrón de amores y formador de esperanza,

Es el pie de mi poesía diaria

Actor de amores reales y tragedias raras

¡perfume del tiempo, animador de almas!

He decidido volver al piano,

un profesor, pianista de gran saber

Me ha dicho que soy una artista,

un sentimiento en potencia de ser

Se comprometió a prepararme

y a ayudarme en este sueño

del cual, solo quiero creer.

Y entre blancas y negras y máscaras

Le doy espacio a unas letras,

Al óleo de pasatiempo

y al arte como sustento

Me compran piano,

me queda chico el que tengo

A la gira no voy, el instrumento es mejor

Y así con esta vida de pasión

Me defino en cuatro versos:

escritora por don,

pianista por pasión,

actriz por mentirosa,

artista por espíritu.

Cristina Pastén.

Anhelo

Anhelo