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miércoles, 17 de diciembre de 2008

Silencio.

Acorde, acorde, acorde -crescendo- melodía... Silencio. Los oídos ciegos de la gente me demuestran cuál es la real ética, cuál es la real cuestión. El mundo no quiere lenguas sueltas y solo en televisión son bienvenidas las confesiones puesto que éstas producirán ganancias, sin embargo, cuando uno se sincera no es precisamente algo digno de ser retribuido sino más bien una molestia que otro "debe" soportar. No quiero molestar a nadie. ¿Es el silencio la respuesta? ¿Es la continua actuación, la eterna obra de teatro lo que da paso al individuo a una sociedad? Silencio no es lo mismo que actuación. Hace tiempo que deseché las máscaras, prefiero un cierre en mi boca.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Amo a Yann Tiersen.

La real pregunta es qué es amar. Cuando suponemos que amar significa idolatrar o querer ser y luego superar a un personaje, estoy de acuerdo con mi título.

Como ya lo he dicho antes, el amor no es para mí (en estos momentos), sin embargo, tengo una pequeña gran luz de esperanza que reside en los confines de mi creación, de mi musicalidad.

Amo a Yann Tiersen, cómo no hacerlo.

Soy una opaca luz brillante, insípida para algunos, misteriosa para otros.

Soy lo que creo ser, no soy una barbie girl (¡gracias al dios del arte!)

Lo importante es la rigurosidad y cumplir los anhelos más profundos.

Hay que ser constante, detallista. Dejar de escuchar la opinión de gente que no entiende tu ámbito. Abandonar el oficio por miradas, comenzar algo nuevo, empezar a hacerlo por uno, no por el qué dirán o el qué pasará si yo…

Rigurosidad, no lo olvides.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Tiriririri...

Suspiro…

Me pregunto si realmente soy un color en su universo, o si simplemente no valgo más que un sentimiento que por un segundo fue sublime.

Silencio…

Caigo en la duda constante de pensar en la posibilidad de que la mentira manche cada palabra.

Lagrimeo…

Sí, fue todo una mentira.

Sollozo…

Merezco lo que pedí, el agua salada de mi rostro es el fruto de un deseo que en pasado y presente vi como la mejor solución para mi imagen.

Respiro…

Con fuerza y convicción, me fijo en mis logros personales, en mis estudios, en la razón pues la pasión me hace daño.

Me hace daño…

lunes, 10 de noviembre de 2008

Soy indecente.

Me declaro ciudadana inmoral, indecente y rebelde al Manual de Carreño.

En esta sociedad que se disfraza de libertades inexistentes y que se llena la boca de "open mind", soy de vez en cuando la causa de una mala mirada o risita estruendosa por establecer los siguientes parámetros (los cuales son estrictamente mi opinión, todas son respetables, menos las que degradan al resto):

Manual del sentimiento

1. Una mujer no será declarada indecente/suelta/rápida (entre otros) por demorar poco entre una relación y otra ya que, según establece el Manual del sentimiento, el amor puede llegar en cualquier momento, ser uno solo o muchísimos.

2. La frase cliché "esta niñita cambia de pololo como quien cambia de ropa" no corresponde a un insulto o a una oración que degrada.

3. Una relación "poco seria" será aceptada siempre y cuando ambas partes sepan que así es.

4. La infidelidad no se aceptará cuando hayan sentimientos de por medios.

5. Cada uno hace lo que quiere con su vida sin despertar opiniones maliciosas del resto.

6. Se apoya la homosexualidad, bisexualidad y transexualidad.

7. El amor no tiene edad.

8. No existe una edad "moral" para perder la virginidad. Cada persona decidirá cuando su corazón se lo mande.

9. Se apoya la convivencia de parejas sin matrimonio.

10. El compromiso no requiere una eliminación de libertades, sino un profundo sentimiento de por medio.

11. Prostituto(a) es quien trabaja en el comercio sexual no quien se mete con más de alguien a la vez.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Cuchara olvidada entre la espuma

Entre mis pasos pesados de culpa, eché un ojo en el lugar donde los platos pierden su historia y entre mi sorpresa, observé un pequeño brillo en medio de la espuma. Bañándose no estaba, ni tampoco en costumbres turcas, yacía ahí olvidada y desparramada por lo que alguna vez fue una nueva oportunidad. La miré con pena, su brillo seguía despanpanante, el problema no era suyo, sino de esa masa asquerosa que la enterraba en el desacierto. Aunque estaba a su lado, con las manos vacías y lo pies inyectados con pesar, me dediqué a solo observar, sin ninguna idea de qué hacer, ni tampoco, de algún acto heroico para reflejar. Caminé por su lado y sentí su lágrima bañándome en tristeza, miré hacia adelante pero en realidad, había volteado a acariciarla, porque mi ser, mi verdadero interior, lo que yo quiero mostrar, se devolvió, la lavó, la secó y la guardó junto con las otras cucharas. Sin embargo, ese coma profundo que me asecha día a día me ha convertido en parte de esa asquerosa espuma. Solo puedo dedicarme a una cosa, perdón, cucharita, por eso.

sábado, 30 de agosto de 2008

Tengo ganas de escribir

No sé por qué, no me pregunten, pero en estos momentos tengo unas ganas despanpanantes de escribir, de subir algo al blog o simplemente, de marcar de por vida a un papel con la tinta de mi lápiz. Tengo ganas de escribir, de redactar. Tengo ganas de decir... ¡Te quiero mucho, Cristian! ¡Quiero ayudar a la gente! ¡Quiero marcar diferencia! Ay... aún no sé que quiero expresar, solo tengo ganas de escribir.

sábado, 16 de agosto de 2008

Confesiones de un día de "estudio"

Hoy supuestamente tenía que estudiar mucho, sin embargo, debo admitir que cuando osé mirar el cuaderno de química mis manos tiritaron y se dirigieron al piano, donde practiqué -seguido- una hora y media técnica. Que conste, practiqué técnica, cosa que deja los dedos un poco doloridos, sea como sea, valió la pena, ya que logré recordar el primer ejercicio de Hannon y tocarlo en velocidad 108 ^^ Yo me entiendo... Después, me dije a mí misma "Cristina, debes estudiar química" así que fui a la pieza donde guardo los cuadernos (un desastre, a todo esto) y comencé a mirar la pintura que tengo a medio terminar en el atril de mi padre. La observé cinco minutos y adiós estudio, pasé cuarenta minutos pintando. Luego de lavar los pinceles e intentar infructuosamente despegar mis manos del olor a óleo. Me senté en una silla del comedor y por fin, abrí el cuaderno de química. Entonces, llegó mi abuela, prendió la televisión y mi atención se desplazó hacia la pantalla. Las dos vimos una película gringa que duró bastante... Terminado el filme, llegó mi madre y mi hermano de un funeral, tomamos once y ahora estoy escribiendo en el blog y hablando con mi querido Cris. Creo que recibiré nuevamente un mediocre cinco...

Anhelo

Anhelo