lunes, 23 de junio de 2008

Caída

Simplemente me estoy desmembrando... Me han roto el corazón, me han quebrado el alma, me han arrancado la ilusión. No saben cuántos fueron los años que me costaron sacarme el feminismo, pero ahora... Solo por eso... solo por no ser como el modelo de belleza... No entiendo, estoy tan confundida, tan triste. Quisiera gritar, pero en su cara, golpearlo y luego besarlo, después arrepentirme y dejarlo. No puedo parar de escuchar sus canciones, de pensar en él, quisiera sacármelo de la cabeza, o por lo menos sacarme esas palabras, ¡qué diálogo! Me dijo cuchillos tan afilados que han de cortarme la cabeza, no quiero estar nunca más a su frente, quiero arrancarle el corazón y reventarlo con un martillo para que sepa lo que se siente. Me han roto el corazón... Es algo tan terrible... algo tan macabro. Me encataría nunca haberlo conocido, ¡hay tantos peces en el mar y él que yo quiero es un maldito! Hay hombres que aman por el interior, pero son tan pocos... ¿por qué la mayoría ve el físico?, los pechos ¡dígamoslo de una vez! ¡No adornemos las palabras! Quisiera besarlo para arrancarle la boca, pues este amor se ha mezclado con una rabia incesante y unas terribles ganas de dejar de existir. No quiero verlo más, mentira, quiero ver su careta, aquella con la que me conquistó, pero a él, a su verdadero yo, jamás... Que no me busque nunca más en su vida, por favor. Que este amor que sigue flameando se acabe de una vez pues está quemándome viva.

Anhelo

Anhelo