sábado, 27 de septiembre de 2008

Mirada

Quien mira la mañana, dura sombra del reflejo de una noche de tensiones, y descubre el pesar de un pensamiento enfermizo. ¡Ay, qué miedo! ¡Ay, qué miedo! ¿Es que a caso ya no se limita con la simple tortura de una canción que no se escucha? Es el museo de la locura, la eterna exposición de lo que no ocurre. Observa el entorno y encuentra una excusa para afirmar lo contrario o únete a los del grupo que niegan las realidades entre carcajadas y exposiciones dentales. Estiro los dedos y me pregunto si es real el aire, si lo invisible es verídico, ¿podríamos decir que lo que vemos es mentira y la mentira es la realidad de nuestra vida? La mentira es la esencia del ser humano y, por ende, el gran problema de nuestra sociedad. Que no me aseche lo infinito y que los cordeles de la cordura atajen mis sueños.

2 comentarios:

Ricardo Rivera Vasallo dijo...

... Los cordeles de la codura atajen mis sueños, y los conviertan en cometas navegantes de soliloquios, de apargar a lo menos un dia las luces, y permanecer a oscuras, para que asi, nosotros, los animales procuremos la gran soledad que viven miles de saltamones abstractos a la laguna incandecente, a los mares navegantes de inquietudes y malestares; razón sin verdades.
ME gusto tu texto.
y tambien me gustó eso de ser humanos que piensan, apesar de unos cuartos y quintos que no.

Ser Humano pensante.
Adios.

Fer dijo...

Tal vez el aparentar es la esencia del ser humano, vivimos de apariencias perpetuas... En ese caso también es muestra de una asquerosa mentira.

Somos parte de este teatro absurdo.


Saludos señorita :)

Anhelo

Anhelo