lunes, 16 de junio de 2008

Ajena al tiempo

Siento que se me pasa el tiempo tan rápido. Pareciera que los minutos son cada vez más cortos, sin embargo, no logro llegar al día que deseo. Observo como el paisaje evoluciona rápido, y yo me quedo en la misma posición. Soy como la observadora del entonrno, aquella que ve pasar su vida sin poder subirse a ella. Quisiera que esto dejara de pasar, cada vez se muestran más consencuencias. Bastantes extrañezas me embargan y la duda me está matando. Tengo miedo al futuro y a lo que puede pasar por mi mente. Mi mente es la peor de mis condenas pero el mejor de mis deseos. ¿A caso será locura esto que estoy sintiendo? No creo en la locura ni en la manía, si fuera por actitudes descarriladas, todos estaríamos locos. Algunas veces me embarga el sentimiento de que todos están locos y solo yo, más otro grupo de gente que se siente igual, logramos ver la realidad. Muchos gozan de una tela que tapa sus ojos y oídos, no logran escuchar más allá, conocer fuera de si mismos, sin embargo, algunas veces esa ruptura telar puede producirte terribles consecuencias. Locura... ¿Qué significa? ¿Realmente existe?

jueves, 12 de junio de 2008

1º libro de Junio: "Como agua para chocolate"

Laura Esquivel, es la creadora de esta hermosa novela basada en la fortaleza del amor contra cualquier obstáculo, mezclando lo culinario con lo sentimental. "Como agua para chocolate" Trata de una chica, la menor de las hermanas, llamada Tita, la cual está destinada a cuidar a su madre el resto de su vida, por lo que no puede contraer matrimonio, tal como dice la tradición. Sin embargo, Tita se enamora de Pedro, quien sintiendo lo mismo por ella, se casa con la hermana de la mujer, Rosaura, para poder estar cerca del amor de su vida. La novela transcurre con la eterna lucha por una relación clandestina a los ojos de la familia y la sociedad, produciendo un sufrimiento constante en los corazones de ambos. MI Opinión: La continua aparición de recetas gastronómicas me produjo una curiosidad constante. Era desesperante no saber qué significaban, por lo que con todo apuro, descurbrí después de varias reflexiones la importancia de estos textos. Como agua para chocolate es un libro lleno de sentimiento, donde el sufrimiento y la inmensa cantidad de piedras en el camino de ambos amantes, tienen un lugar importantísimo en su sazón, respondiendo a la gran interrogante acerca si es o no más fuerte el amor. Me sorprendió la heterogénea mezcla de sentimientos, prejuicios y recetas, todo tan increíblemente fusionado... Con esta novela, terminé con mi prejuicio acerca de los relatos "fresas", dando paso a un nuevo género en mi vida literaria. Mil aplausos a "Como agua para chocolate", aún me falta ver la película, sin embargo, no creo que sea mejor que el texto.

miércoles, 11 de junio de 2008

Gritos ahogados.

En este momento quisiera salir a la calle y gritarle a cada auto que pasara, a cada transeunte. Reprochar al viento por ser tan frío y poco acogedor. Visitar la iglesia y gritar ahogadamente en cada confesionario, sin decir una palabra. Ir al negocio de la esquina y comprar cincuenta dulces pequeños para lanzarlos por todo el local. Me encantaría saber lo que es lanzarle un paquete de pan de molde a una cajera antes de pagarlo... Desearía hacer tantas cosas, solo para poder expresar este dolor, esta espera que me está matando, esta incesante pregunta acerca del futuro... Anhelaría haber desaparecido el día que comencé a hablar contigo sino fuera por esa sonrisa tierna que me acelera el corazón... Lucho contra este corazón para que no piense más en tí, sin embargo, la madita llave ya esta en tus manos. ¡Mataría por cortar esta espera y rehacer mi existencia, la cual se derrumba por esta barrera que me entierra cada vez más profundo! El entorno es un cuchillo que me asesina en medio del campo... cómo quisiera ser ajena a este mundo. Pero no, soy parte de esta sociedad y me fijo en células de este mismo cuerpo inerte. Bendito el día en que te conocí, maldito el día en que mi corazón te escuchó.

viernes, 6 de junio de 2008

Esperanza

Escuché las hermosas palabras que salían de su boca y se me inundó el corazón, después de tanta oscuridad, la luz comenzaba a asomarse. Estoy tan feliz, tan esperanzada, tan llena de amor. Siento que mi corazón explota, que se me derrumban los miedos y que la imaginación se derrama por mis poros. Quisiera que ya fuera el momento, que esa adrenalina corriera por mis venas ahora ya. Me arriesgo a un sufrimiento descomunal, sin embargo, la ilusión de un futuro mejor es más fuerte, me hace avanzar a pasos agigantados, sin miedo ni complejos. Solo quiero decir, que si me va mal, lloraré un montón, pero me habré atrevido y lo habré intentado. Es mejor arriesgarse y caer, que quedarse en la más triste de las penumbras: la ignorancia.

martes, 27 de mayo de 2008

Soy

El Sábado pasado, me preguntaron en pastoral una cosa que me dejó un perpleja... -¿Eres feliz? No lo sé, sinceramente no sé qué pasa. Lo tengo todo, no soy pudiente, pero nada me falta. Una parte de mí le echa la culpa a los traumas de la niñez, a las burlas, a la muerte de mi papá... otra, le echa la culpa a la sociedad. Hoy, también, me he cuestionado un tanto mi situación: ¿Soy depresiva? ¿Soy amargada? No lo entiendo... no logro comprender qué sucede, me niego a ir a un psicólogo, sin embargo, sigo llorando la muerte de mi padre (hace 10 años) Recuerdo como era antes: inocente, feliz, alegre, positiva... creo que las constantes palabras de desaliento y los fuertes golpes me han impedido seguir caminando erguida. ¿Qué está pasando? ¿Soy feliz? En algunos momentos, llego al cielo, pero en otros el sufrimiento me carcome desde los pies hasta los más profundos sentimientos. Cuando me dicen que hago algo bien, cuando me felicitan, me dan fuerzas para no caer a la fosa, pero cuando se burlan, siento como me resbalo, como me entierro en mis propios sentimientos. Cuando me rechazan, cuando se ríen... algunas veces son los mismos amigos que se ríen por los defectos de uno, no lo hacen con mala intención, sin embargo, me muero de dolor. No sé si soy feliz, lo único que sé es que soy. No tengo idea si soy amargada, algunos desgraciados lo deben pensar, bueno, yo no me siento amarga, sino como la flor más extraña del campo. Mis más cercanos me creen depresiva, yo lo llamaría incomprendida. No soy depresiva, ni soy amargada, sólo soy. Soy yo misma.

miércoles, 21 de mayo de 2008

Esmalte de uñas

Hace días ya, he visto los dedos de muchas mujeres coronados por un esmalte de color chillón o bien, negro. Cada 24 horas, aumentaba la lista. No puedo explicar por qué, pero el hecho de ver la misma escena en repetidas ocasiones, comenzó a molestarme y, luego, a enrabiarme. Todo esto no estaba asumido por mi consciente, por lo que cuando mi amiga me preguntó si quería que me pintara las uñas, no supe que responder y vacilante, le dije que probáramos. Groso error. Cuando me miré mis dedos luciendo un rojo fosforescente, común, trillado y visto en muchos dedos, me nació una angustia interna, una rabia, una marea roja dentro de mi corazón. Me saqué la pintura de inmediato. Le agradecí a mi amiga por su buena voluntad, pero no podía seguir con esta marca social. Cuando llegué a mi hogar, agarré el esmalte blanco de uñas y con minuciosidad me teñí una por una. -Nadie usa el blanco -pensé- esto es un grito de ruptura puro. O es negro o es color chillón. Me sentía bien al saber que en mis manos veía algo fuera de lo común, sin embargo, todo se tornó gris al darme cuenta de lo que realmente estaba ocurriendo: todas se pintaban las uñas, y yo por alguna razón difícil de explicar, lo hice para estar en contra, lo cual, fue una falacia, ya que ayudé y fui parte de la gran cantidad de mujeres que se disfrazaban las puntas de los dedos, aunque las mías fueran de color blanco inmaculado... La rabia me sedó el cuerpo y con exasperación, busqué la acetona. Recién ahí descubrí que se encontraba en la pieza del fondo (pieza que para llegar hay que pasar por el patio). Llovía copiosamente, no podía llegar hacia allá, debido a mi vestimenta nocturna más un amenazante dolor en mi garganta. Me resigné con tristeza y comencé a tocar piano, practicando me desahogué. Toqué una hora y media o dos, no estoy segura, la cosa es que cuando vi mis manos después de tan hermosa práctica, la felicidad me inundó el alma. Como el esmalte estaba húmedo, al tocar se me salió en gran parte, liberándome de aquella atadura globalizadora. Una vez más el piano me aleja de esta perra sociedad.

domingo, 18 de mayo de 2008

Insaciable

A las tres de la tarde en punto, un hambre salvaje se divulgó por cada sector de mi estómago; con ademán exigente, el órgano me gritó agitando el jugo gástrico: -¡Aliméntame! Sabía que si hacía caso omiso habrían fuertes consecuencias, por lo que abrí inmediatamente mi refrigerador y me preparé un gran emparedado con mucha salsa de autoayuda, luego, una porción de llaves de sol y de fa y finalmente un jugo de salsas escénicas para calmar mi sed. Zampé la comida lo más rápido que pude, pues los gritos de mi estómago me estaban dejando sorda. Terminé los comestibles y miré mi cuerpo: seguía estando horriblemente raquítica y hambrienta de saber.

Anhelo

Anhelo